El esperanto es

Es demasiado pronto para rendirse y rechazar la idea que suele llamarse en esperanto “finvenkismo” (la creencia de que el esperanto podría convertirse en la segunda lengua para todos), escribía hace unos días el esperantista estadounidense Steven Brewer en la revista en red Libera Folio, con el título “Esperanto estas”. Con este titular (literalmente “El esperanto es”), quería llamar la atención sobre el hecho de que dicha lengua no es sólo un fenómeno histórico o un proyecto fracasado, tal como las informaciones de los medios de comunicación pueden dar a entender, sino una realidad existente de la que merece la pena hablar en tiempo presente y futuro. El inglés es el idioma más importante en el mundo de hoy, pero eso no quiere decir que siempre lo vaya a ser, afirmaba. Lo he traducido al castellano, porque estoy completamente de acuerdo con él.

Con demasiada frecuencia, cuando un artículo sobre el esperanto aparece en los medios de comunicación mayoritarios, comienza diciendo que “el esperanto era” o “el esperanto podría haber sido.” El esperanto se describe más bien como un fenómeno histórico: “un forastero creó el esperanto hace mucho tiempo, y el idioma nunca se mantuvo a la altura de sus promesas, y fracasó”. Apenas se menciona el esperanto tal como es hoy, es decir, como una comunidad real de hablantes.

Si es que alguna vez se menciona a los hablantes de esperanto, se les describe como bichos raros aislados, que aprendieron esperanto para revivir el pasado. También se omite el futuro del esperanto: no se menciona la idea de que la comunidad esperantista seguirá desarrollándose y perviviendo en el futuro. Merece la pena corregir ambas omisiones, porque el esperanto es hoy más fuerte que nunca – y el futuro es más brillante de lo que muchos imaginan.

El esperanto es fuerte. A pesar de que apenas dispone de fuerza organizativa, el idioma en sí mismo tiene más éxito que nunca. Casi cien mil personas se han inscrito en el curso en línea lernu.net (desde 2004) y varios miles visitan el sitio cada semana. El esperanto era antes un fenómeno con fuerza sólo en unos pocos países desarrollados. Ahora se puede acceder directamente a la comunidad esperantista desde todos los países del mundo.

Hace unas semanas, yo mismo sugería que “el problema lingüístico” no está actualmente entre las ideas de moda de nuestro tiempo. A unas pocas personas les gustaría declarar la muerte del “finvenkismo” por completo. En palabras de uno de sus oponentes, el escritor Giorgio Silfer, “el Finvenkismo está en su ocaso y no conocerá otro día”. En mi opinión, se ha precipitado al escribir el obituario del esperanto como lengua internacional mundial.

En la revista “Newsweek” se predijo recientemente la continuación del dominio del inglés como el idioma común de la humanidad, con el argumento de que “los chinos no le harán aprender chino”. Pero tampoco los Estados Unidos obligaron a la gente a aprender inglés. Y siguen sin hacerlo. Las personas que aprenden inglés deciden hacerlo porque ello les proporciona alguna ventaja.

Un nuevo libro de Nicholas Ostler, “La última lingua franca”, trata sobre el futuro del inglés. Desde hace muchos años, se predice que el inglés acabaría con otros idiomas. Ostler constata que, aunque muchas personas están aprendiendo inglés como segunda lengua, son pocos los que lo aprenden en lugar de su lengua materna. Además, según Ostler, dado que no está reemplazando a las lenguas nativas, el inglés seguirá siendo una segunda lengua y no va a disminuir la diversidad lingüística.

El inglés es actualmente la lengua más importante en muchos sentidos. Es el lenguaje de la ciencia y de los negocios y, lo más importante, el idioma de los Estados Unidos – la única superpotencia mundial. Pero en una época en la que otros países están alzándose (principalmente Brasil, Rusia, India y China – los llamados BRIC) – y los EE.UU. caen a la condición de “uno entre varios” – también otros idiomas van a hacerse más importantes.

Mientras el inglés siga siendo un segundo idioma, y no sustituya a las lenguas nativas de otros países, cada nueva generación deberá elegir si lo desea aprender o no. Y en cada país se puede elegir si aprender portugués o chino o ruso – o cualquier otro idioma – si ello tiene más sentido en ese momento y lugar.

En la actualidad, las cuestiones relacionadas con las lenguas no parecen estar de moda. Pero dentro de diez años – o veinte – eso puede cambiar. En algún momento, la gente puede darse cuenta de que el inglés no será siempre el idioma más importante y de nuevo se planteará la cuestión de si el esperanto no podía servir como tal. La bandera del “finvenkismo” está ahora en una posición baja, pero ello no quiere decir que haya que tirarla a la basura. Muchísimos asuntos son como un péndulo, oscilando de un extremo a otro.

Así que, ¿cuál es el futuro del esperanto? ¿Podrá ser alguna vez la segunda lengua para todos? No hay forma de adivinarlo. En el mundo de hoy, el suelo no es fértil para las semillas del esperantismo. Al mismo tiempo, el esperanto existe y persistirá – y debemos asegurarnos de que nadie lo olvide.

Steven Brewer

Texto original: http://www.liberafolio.org/2011/esperanto-estas
Versión en inglés: http://www.esperanto-usa.org/en/content/esperanto-0
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Aŭtoro / Autor:Tonyo
Dato / Fecha: 24 Febrero 2011 21:14
Lingvo / Idioma / Language: en castellano
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2 Komentoj / Comentarios

  1. 1

    [...] resumi, mi preferas ke vi mem legu ĝin, kaj jen la ligo. Mi tiom konsentis, ke mi decidis traduki ĝin en la hispanan, ĉar ĝi estas bona prezentado pri la dilemoj de nia movado, kaj ĉefe pri ĝia estonto, [...]

  2. 2

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