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Democracia y etnismo

23 Septiembre 2011 19:24

En los análisis sobre los acontecimientos democratizadores en el mundo árabe, hay un aspecto al que creo que se está dando demasiada poca importancia, y que a mí me parece crucial para entender ciertas dinámicas de resistencia poco consideradas en Occidente: el miedo a la opresión religiosa y a la limpieza étnica. El primero si es mencionado en ocasiones en conexión con el riesgo del islamismo, pero en general la posible opresión de las minorías es algo mucho menos analizado de lo que merece.

Y es que la democracia tiene un lado oscuro, para utilizar la expresión que da nombre al libro del sociólogo Michael Mann. Se trata de un libro controvertido, pero su interés es máximo, y además es muy oportuno. Trata sobre la limpieza étnica, y su tesis principal es que en determinadas circunstancias este fenómeno es una consecuencia natural de la democracia. Cuando se crea una sociedad civil, se pueden producir dinámicas en las que una parte mayoritaria de la población se enfrenta a una minoría definida, por ejemplo una etnia, a la que trata de asimilar, o, en casos extremos, eliminar. Puede ocurrir, por el contrario, y de forma contra-intuitiva, que las dictaduras sepan manejar mejor ese enfrentamiento étnico, evitando genocidios o limpiezas a gran escala.

Es, ya digo, un tema de plena actualidad, ahora que en ciertos países, por ejemplo los árabes, como ya ocurrió en el este europeo, se están dando fenómenos de democratización que van a permitir la participación de las masas, pero que han ocasionado o pueden ocasionar también enfrentamientos interétnicos, que hasta ahora estaban de alguna manera controlados, aun de forma imperfecta. Negros detenidos en LibiaPor ejemplo, lo vimos en los países salidos de la antigua Unión Soviética, y lo hemos visto estos años pasados en el caso de Irak, en donde la desaparición de un dictador dio paso a una dinámica de guerra sectaria, que ha llevado a las limpiezas étnicas dentro de determinadas zonas, y a la práctica pronta desaparición de comunidades tan tradicionales pero minoritarias como los cristianos. Se ha visto algo parecido las últimas semanas con el acoso a los coptos en Egipto o los asesinatos de negros y la persecución de los tuaregs en Libia.

Debo confesar que, como decía en mi artículo anterior, no he terminado de leer el libro, que he tenido que dejar tras el primer capítulo, cansado de una pésima traducción, que me impide enterarme de lo que el autor pretende comunicar, por lo que no puedo asegurar que reflejo bien el planteamiento y la tesis, y tampoco puedo juzgar si esas afirmaciones se demuestran convincentemente. Pero no me parece inverosímil, ya que otros estudiosos, como el fascinante Gellner, han hecho ver cómo el nacionalismo es un fenómeno moderno, derivado de la participación de las masas en el ámbito político, y cómo el estado-nación tiende a la homogeneización, bien integrando o expulsando minorías, bien creando nuevas sub-entidades donde las antiguas minorías repiten el fenómeno.

Aunque se han producido genocidios en dictaduras, el fenómeno de la limpieza étnica no es ajeno a la democracia, y parece que es más habitual en casos de sociedades que se libran de una dictadura, o en las que se produce cierto consenso democrático en al menos una parte de la población.

En este sentido, me parece que el caso de Siria puede dar lugar a problemas similares a los antes mencionados, y creo que el estudio de tesis que hacen ver los inconvenientes de fenómenos de transición democráticos puede ser útil. Lo cual no quiere decir, por supuesto, que me oponga a una evolución hacia mayores cotas de participación ciudadana en estos países, especialmente cuando están podridos por la corrupción y los abusos, sino que quiero hacer reflexionar sobre el discurso simplificador de que todo intento democratizador es positivo sin más (además de que no me creo la retórica de los gobiernos occidentales, pero esto es otro debate en el que no voy a entrar ahora). Creo que muchos opinadores sobre los sucesos de Siria no tienen en cuenta el miedo de las minorías (alauíes, cristianos, drusos o curdos) hacia una opresión por parte de las mayorías, algo muy habitual en procesos de consolidación de un estado-nación.

No es extraño que en ciertas etapas de formación de los estados, un gobierno autoritario, gestionado por parte de una minoría, sea más estable y menos violento, incluso si es más injusto. En ese sentido, un proceso democratizador debe asegurar mecanismos de protección, al menos de forma transitoria. En fin, que las razones democratizadoras que se muestran en el Occidente para apoyar la llamada primavera árabe, parecen más una simplificación, o una mera excusa, que algo pensado en profundidad.

Un temor similar se me presenta en el caso de Sudán del Sur. Aquí de nuevo parece que soy completamente minoritario, si se considera la práctica unanimidad de la opinión pública en la alegría por la creación de un nuevo país, que divide a la población negra del sur de los árabes del norte. A algunos les parecerá extraño que me preocupe una decisión que ha tomado el 99% de los habitantes de un territorio y ha aceptado la otra parte a quien afecta la decisión. No soy yo quien debe decidir la organización política de un país del que no sé casi nada. Pero quiero hacer notar que la secesión es a la vez un gran fracaso y una importante amenaza.

Fracaso, porque supone abandonar esfuerzos de creación de una sociedad laica e integradora. El propio fundador del partido hoy en el poder en Sud-Sudán, John Garang, fue un defensor de un Estado laico e integrador para todos los sudaneses, y su muerte y los acontecimientos posteriores han acabado con ese sueño. Ahora vamos a tener dos estados definidos por la raza y la religión, en vez de por un sentido cívico de pertenencia, y no creo que eso sea un buen resultado. Lógicamente, las minorías en ambas partes se van a ver presionadas aún más, porque lo que nunca consiguen estos acuerdos es crear estados monoétnicos. Sin embargo, al definirse por la etnia o la religión, adquieren una mayor legitimidad para homogeneizar o perseguir el resto de minorías. Lo vamos a ver, desgraciadamente, en ambos nuevos estados, que no son, ni mucho menos, monoétnicos, ni siquiera tras la división. [NOTA: Para quien quiera leer análisis más profundos sobre Sudán, Le Monde Diplomatique publicaba en febrero sendos artículos de Marc Lavergne y Gérard Prunier, que recomiendo; desgraciadamente las versiones en español no están en red (1, 2); yo las he leído en Esperanto (1, 2) pero también son accesibles en francés (1, 2) y en un caso en inglés (1)]

A la vez es una amenaza, porque, como ya ocurrió en el caso de la división entre la India y Pakistán, que yo considero que es la mayor tragedia que ha ocurrido en el mundo tras la Segunda Guerra Mundial, y cuyas desgraciadas y mortíferas consecuencias no hemos terminado de ver todavía, las secesiones rara vez eliminan o disminuyen los conflictos armados y las limpiezas étnicas. También allí, como ahora, quedaron fronteras sin ajustar. Lo mismo sucedió en un lugar mucho más cercano a los países ahora nacidos: la división entre Etiopía y Eritrea, que ya mencioné cuando hablé de mi oposición (tan minoritaria también) a la secesión del Sáhara Occidental. La independencia de Eritrea no condujo ni a la paz, ni a la prosperidad, ni a la democracia. Lo mismo va a ocurrir ahora, desgraciadamente, en el caso de los dos Sudanes (y lamento ser agorero, pero me temo que el tiempo me va a dar la razón)

A veces tendemos a ver el etnismo como una supervivencia de tiempos bárbaros. Sin embargo, más bien suele ser un fenómeno moderno, propio de democracias o de procesos de consolidación estatal, en los que el grupalismo puede desempeñar un papel básico en la formación de la sociedad civil. Si fuéramos más conscientes de esta característica, quizás podríamos desarrollar mejores tácticas para prevenir genocidios y limpiezas étnicas, en vez de fiarnos de análisis que yerran en sus causas.

Versión en esperanto

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Penosa traducción en los libros de humanidades

17 Septiembre 2011 14:10

Hace tiempo escribí un texto quejándome de la baja calidad de las traducciones científicas. Como dije allí, este es un asunto que las editoriales no cuidan apenas, de forma que suelen encargar la labor, bien a un traductor profesional que domina los dos idiomas, pero no la materia que está tratando, o a una persona con formación científica, pero que no es un profesional de la traducción, con lo cual el estilo suele ser deficiente, y en el texto se cuelan falsos amigos e incorrecciones. Aunque en aquel momento me centré en la ciencia y sobre todo la divulgación científica, este fenómeno es una plaga que no se limita sólo a este género, sino que se extiende a otros campos no literarios, incluyendo los ensayos y la divulgación en materia de humanidades (lo que, por cierto, demuestra, por si hacía falta, que esta división entre ciencia y humanidades no tiene ninguna razón de ser, y que la verdadera división en los libros se produce entre ficción y no-ficción)

Tan raro es encontrar una buena traducción, que cuando alguna vez la he destacado, lo he subrayado aquí. De hecho, en este blog ya lo había mencionado en más ocasiones, e incluso comenté que iba a dejar de leer libros traducidos, si puedo encontrar el original y conozco algo el idioma.

Ahora me he encontrado con un libro que tenía mucho interés en leer, y que voy a abandonar tras el primer capítulo, porque su traducción es atroz. Y eso que el libro es famoso, y la editorial pertenece a una universidad. Se trata de “El lado oscuro de la democracia”, de Michael Mann, y la razón por la que estoy interesado en el libro la iba a contar aquí, pero como el texto se va a hacer algo largo, lo dejo para el próximo artículo.

Ahora voy a comentar sólo algunos de los errores de la traducción, para que se vea que no se trata sólo de pequeños fallos, que a todos se nos escapan, sino de una auténtica chapuza, que avergüenza sobre todo a la entidad que la ha encargado, ni más ni menos que el Servicio de Publicaciones de la Universitat de València.

Veamos algunos ejemplos, aprovechando que parte del libro original es accesible en Google Books y he podido comparar ambas versiones. Empecemos por cuatro casos en los que la traducción es incorrecta o suena rara, pero al menos se entiende el sentido de lo que el autor quería decir:

  • Landlord and Kulak classes were exploiting the nation
    Se ha traducido como «el señor y las clases kulak explotaban a la nación» ¿Es que la traductora no sabe lo que eran los kulaks? Se trata evidentemente de «las clases de los terratenientes y los kulaks»
  • An effective Goth wants to be like a Roman; only a poor Roman would want to be a Goth
    Es una frase que se atribuye al rey ostrogodo Teodorico. En el libro se traduce como «Un godo eficaz quiere ser romano; sólo un pobre romano querría ser godo» ¿Tiene eso algún sentido? ¿Qué significa un godo eficaz? Evidentemente, es mejor la que se encuentra a poco que se mire en la Red: «Un godo que se precie quiere ser como un romano; sólo un romano pobre querría ser como un godo»
  • The Pacific Front in World War II
    Se traduce como “El Frente Pacífico”; aquí debo reconocer que esta expresión se puede encontrar en muchos otros lugares en la red, y que alguno podría defenderlo; sólo lo menciono porque creo que se trata de pereza y no heberse parado a pensarlo: en la Guerra Mundial no hubo un Frente Pacífico, casi por definición, sino un Frente del Pacífico.
  • Party-states
    Estoy de acuerdo que no es fácil encontrar una traducción exacta y válida en todos los casos para esta expresión, pero desde luego en ningún caso «Partidos-estados».

Pero lo que considero más grave son los casos en que no se entiende para nada el sentido de lo que uno está leyendo, y al final resulta que se dice lo contrario de lo que el autor pretendía. Eso demuestra que no se trata sólo de una mala labor del traductor, sino que ningún especialista ha controlado el contenido del libro, y la editorial no se ha preocupado ni lo más mínimo de asegurar su calidad. He sufrido esa impresión de forma continua en lo que leía, pero hay tres casos en que la confusión era tan evidente, que he intentado localizar el original, para ver cuál era el sentido de lo que Mann quería decir, y, aquí están los resultados.

  • Página 33: «Según la teoría de la sociedad civil, la democracia, la paz y la tolerancia se dan cuando los individuos están involucrados en ricas y vibrantes relaciones sociales alimentadas por instituciones que voluntariamente les protegen de la manipulación de las élites estatales (…) y más adelante veremos que eso también fue cierto en el caso de los nacionalistas serbios, croatas y hutus. La sociedad civil puede ser perversa»
    No sé para los demás, pero para mí esto no tiene sentido. Y en efecto, si se busca el original, se constata que donde he escrito el símbolo (…), que en la versión española contenía una referencia bibliográfica, en la versión inglesa hay además una refutación de la frase anterior, que ha desaparecido en castellano, y que puede traducirse así: «Esto es una ingenuidad. A menudo los etnonacionalistas radicales tienen éxito justamente porque sus redes en la sociedad civil son más densas y más movilizadoras que las de sus rivales más moderados. Esto fue cierto en el caso de los nazis…» Lo cual ya sí es una frase con sentido, y especialmente perspicaz, muy pertinente en el análisis de los nacionalismos étnicos.
  • Página 44: «A diferencia del capital y del trabajo, la tierra es infinita. La posesión excluye a los otros del uso.» De nuevo esto no tiene sentido. Lo que dice el original es «Unlike capital or labor, land is finite. Possession excludes others from its use.» Es decir, justamente lo contrario: que la tierra es finita (lo cual explica gran parte de las limpiezas étnicas en sociedades campesinas)

Y para rematar:

  • «El hecho de que Nerón fuera el chivo expiatorio de los cristianos del gran incendio de Roma y de los ataques a los judíos en la Europa de la Edad Media, son claros ejemplos.» Hace falta no tener ni idea de historia, o haber hecho las cosas muy rápido, para no darse cuenta de que algo falla aquí. Y, claro está, la frase dice en realidad «Nero’s scapegoating of Christians for the great fire of Rome and attacks on Jews in the European Middle Ages are obvious examples.» Es decir, es al revés, que Nerón utilizó a los cristianos como chivos expiatorios (bueno, eso no está tan claro, pero no vamos a discutirlo ahora), y que lo de los judíos es otro ejemplo de lo que se comenta, y que no tiene nada que ver con el pobre Nerón.

Aquí, en la página 49 de la edición española, se me ha agotado la paciencia. Intentaré conseguir la edición original, o cualquier otra en cualquier otro idioma. Pero pretender penetrar en lo que quiso decir el autor, a través de una malla de palabras al azar, eso es agotador.

Es un caso muy extremo, pero de ninguna manera único. A poco que uno sea consciente, este tipo de mala traducciones es muy habitual en este género. Me está costando mucho terminar otro libro, “La extraña muerte del marxismo”, de Paul E. Gottfried, y me temo también aquí que la mala traducción está contribuyendo a ello, aunque me queda la duda de que el contenido y estilo del propio texto original contribuyan a ello. Al fin y al cabo, que en Europa editemos y leamos el análisis sobre la izquierda europea, hecho por un norteamericano que obviamente conoce menos que nosotros sobre el contexto político del continente, es una buena demostración de hasta qué punto llega el imperialismo lingüístico y cultural. Pero, como decía, tampoco ayuda una traducción que, por limitarse a dos páginas contiguas, confunde expatriado con exiliado (p. 69) o que interpreta «the core region that benefits from economic development may continue to widen» como «la región central beneficiaria del desarrollo económico puede continuar con su vaciamiento».

Estamos en periodo de transformación en el mundo editorial, con cambios en la forma de acceder a los libros, y mayor accesibilidad de materiales que antes eran difíciles de obtener, por extranjeros, minoritarios, o caros. Si las editoriales y los servicios de publicaciones no se aseguran de proporcionar una mínima calidad, no tienen ningún futuro.

Así que, por favor, cuiden la traducción de las obras de no-ficción. Es un trabajo muy importante, tanto o más que el de la narrativa. Encarguen el trabajo a especialistas y asegúrense de que se revisa adecuadamente. Los lectores somos exigentes, y no nos conformamos con chapuzas.

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Harto

17 Agosto 2011 1:05

Harto de que un Jefe de Estado extranjero venga a decirnos cómo organizar nuestra sociedad. Harto de que un señor presuntamente célibe me diga cómo debo organizar la familia. Harto de que al cabeza de una secta se le reciba como a un soberano. Diseño: Serge SireHarto de que se creen precedentes para que el próximo rabino o lama o imam venga a ocupar los espacios públicos. Harto de que se consideren mejores por creer en seres imaginarios. Harto de que nuestros poderes públicos lo toleren o lo favorezcan.

No tenemos por qué aguantarlo, y por eso este miércoles nos vemos en la mani.

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Alguna pequeña novedad

15 Agosto 2011 18:18

Revisando el blog, me acabo de dar cuenta de que no había escrito en castellano desde antes del Congreso Español de Esperanto, así que no había comentado la principal novedad, que me tiene un poco alejado de actualizar esta web: que al día siguiente de terminar el encuentro me nombraron presidente de la Federación Española de Esperanto. Bueno, queda dicho. Y adviértase que seguramente concentraré mi actividad más en la asociación, por lo que esta web puede disminuir un poco su ritmo de actualización. De todas formas, no renunciaré a ella, ya que pienso seguir añadiendo noticias y opiniones. Nótese únicamente que, como ya dejé claro en un texto anterior en la parte en esperanto, se tratará siempre de ideas personales, que de ningún modo constituirán la posición oficial de la asociación (por ejemplo, a pesar de que existan buenos esperantistas católicos, no por ello voy a renunciar a protestar contra la visita del Papa a Madrid ;-) )

Por cierto, hablando de la federación Española de Esperanto, no os perdáis los vídeos que estos días estamos añadiendo a nuestro canal en Youtube, con algunas filmaciones de diversos talleres y actuaciones musicales del Congreso. No todos se entenderán bien, si no sabes esperanto o lo estás aprendiendo, pero algunos otros valen para todo el mundo. Por ejemplo, los conciertos, o este otro vídeo que sirve como resumen del Congreso:

Y si sabes esperanto, he aquí un debate, creo que bastante interesante, sobre el uso de la lengua y sobre la dirección del esperantismo, que tuvimos durante el congreso, entre dos pesos pesados del movimiento, con un moderador que procuró no intervenir más que lo justo.

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Nos vemos en la Red

28 Junio 2011 15:33

En estos momentos está comenzando el Congreso Español de Esperanto, la reunión de hablantes de esta lengua que se celebra todos los años, para disfrutar de las posibilidades que ofrece el idioma, tanto desde el punto de vista cultural como para conocer otras personas. En este caso, además, muchos aprovecharán para hacer algo de turismo, teniendo en cuenta que el lugar elegido es San Lorenzo de El Escorial, en un edificio histórico junto al famoso Monasterio.

Cartel del 70 Congreso Español de EsperantoSobre los detalles, casi me remito a la página web oficial del Congreso, que he enlazado arriba. Aquí simplemente quiero indicar que se trata de un encuentro abierto, donde una parte podrá ser visitada por personas que no hablen esperanto (conciertos, cine), y donde además habrá una presentación sobre el idioma que impartiré yo mismo (el viernes, día 1, a las 6), y también por las mañanas se podrá recibir un curso de iniciación.

Otra interesante característica es que el tema alrededor del que girará el encuentro es el análisis de las posibilidades que ofrece últimamente Internet en relación con el aprendizaje y disfrute del idioma. Y para ello vamos a practicar con el ejemplo: gran parte del programa va a ser emitido por la red, en la dirección http://www.livestream.com/70ahispanakongresodeesperanto (accede allí si quieres comprobarlo, o mira en la parte del blog en esperanto, donde también he incluido el acceso)

También nos podéis seguir por Twitter, con la dirección @70HEK (70ª Hispana Esperanto-Kongreso). Nos vemos, y nos hablamos, allí mismo.

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Esperanto en Alcorcón

26 Mayo 2011 20:52

Estos días puede verse una exposición sobre el esperanto en el Centro Cultural Viñagrande de Alcorcón. Paneles en el Centro ViñagrandeSe trata de la muestra que la Federación Española de Esperanto preparó con ocasión del 150 aniversario del nacimiento del Dr. Zamenhof, compuesta por quince paneles informativos, y que ya ha visitado otras ciudades. El horario es de mañana y tarde, y estará hasta el 3 de junio.

El 2 de junio daré allí una conferencia, a las 19,30 horas, sobre la situación real actual de este idioma internacional.

Y dentro de unos días se podrá ahora se puede ver una entrevista sobre el tema en la cadena local Sur Madrid TV.

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El erróneo refugio del patriotismo

24 Mayo 2011 19:14

Hace un par de meses ya manifesté aquí mis temores que la respuesta de algunas capas sociales a la crisis podría ser el incremento del nacionalismo (o el patriotismo, que para mí son términos sinónimos). Pues bien, este pronóstico se ha visto parcialmente confirmado en las elecciones regionales y municipales del domingo pasado en España. Y sigo creyendo que es un error.

En épocas de crisis, cuando los débiles se encuentran a merced de las acometidas de los poderosos, o de fuerzas sociales que no saben dominar, es normal que abandonen el individualismo más corriente en momentos más desahogados, y que busquen una línea de defensa común. Desgraciadamente, la experiencia de otros tiempos históricos o de otros lugares, indica que no es descartable que la defensa común se organice no de forma universal(ista), sino refugiándose en grupos más o menos artificiales, definidos por criterios territoriales o étnicos. El patriotismo se convierte en un refugio, y la rabia o la línea de acción se dirigen no contra el sistema general, o contra los abusos de personas o grupos económicos concretos, sino contra un enemigo externo, aunque sea otro grupo de víctimas.

Es una tendencia que, como ya dije en esa otra ocasión, se está viendo en Europa, con el auge de movimientos ultraderechistas o xenófobos. Entonces me centré más en la posible vuelta del antisemitismo, pero quiero aclarar que no es ésta la manifestación más peligrosa. Es más, lo importante no suele ser el objeto del odio, sino, sobre todo, el hecho mismo de que haya alguien a quien odiar. Los odios se pueden cambiar sin problemas.

En España

Hasta el momento no se estaban viendo en España grandes manifestaciones de esta tendencia, pero los que vivimos en entornos populares sabemos que el movimiento de fondo estaba creciendo, aunque no tuviera reflejo en la política general o en los medios de comunicación, que suelen reflejar más los puntos de vista de las clases medias.

Es más, una de las virtudes del movimiento juvenil que se ha manifestado en los últimos días, bajo el lema de “Democracia Real Ya”, es, a mi entender, que puede canalizar el movimiento de protesta de forma más atinada, hacia el sistema general, en vez de hacia los grupos externos, que sufren igual el impacto de las malas prácticas económicas. Lo escribí hace unos días, cuando este movimiento comenzó a ganar fuerza, en un texto anterior cuyo enlace incluyo aquí, aunque está escrito sólo en esperanto (no me pareció muy necesario escribir sobre este asunto en castellano, ya que sobran análisis de personas más competentes que yo, pero sí quise escribir algo para quien me lee fuera de nuestras fronteras)

Sin embargo, ese esfuerzo meritorio no ha sido suficiente: como se puede ver en los resultados, los patriotas crecen. Los xenófobos llegan a los ayuntamientos de las zonas obreras de Cataluña, los abertzales triunfan en el País Vasco, los populistas locales sorprenden en Asturias o Córdoba, los neoespañolistas de UPyD se consolidan en Madrid y otros lugares. Incluso en el caso del Partido Popular, cuanto más extremista el candidato, más apoyo recibe.

¿Cómo cambiar esa dinámica? Yo creo que fortaleciendo el Estado frente a las empresas y los individuos (sobre todo los poderosos). Cuando los expertos y los mercados piden lo contrario, es bueno recordar que una consecuencia de la ruptura de la cohesión social es el refugio en los grupos más pequeños, y en la lucha de todos contra todos. Los poderosos pueden permitirse el lujo de aplicar medidas individuales a sus problemas. Pero los débiles necesitan cohesión, leyes, convenios, tejido social. Si se desmantela en un lugar, lo buscarán en otro, no precisamente mejor.

Es una lección que la izquierda debería recordar, porque cuando la olvida y se concentra sólo en la retórica y en las acciones simbólicas pero vacías, deja de representar a los más débiles y recibe un batacazo como el de estos días. Y la derecha se frota las manos, porque consigue aglutinar bajo una bandera a los culpables y las víctimas. Éstas no solucionan sus problemas, pero se sienten más apoyadas. Un error quizás comprensible en algunos sectores sociales, pero un error al fin y al cabo. Y a veces la antesala de un crimen.

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Educación obrera y cultura alternativa

7 Abril 2011 22:12

Mañana, viernes 8 de abril, se abre una sección de esperanto en la librería anarquista “La Malatesta” de Madrid, en colaboración con la Asociación Izquierda y Esperanto SATeH. Con tal motivo tendremos una charla sobre “Esperanto, movimiento obrero y anarquismo”, a partir de las 7,30.

Aprovechando la ocasión, he dado los últimos retoques a la versión en castellano de un artículo que publiqué el año pasado en un libro colectivo en esperanto, y que trataba sobre las razones y circunstancias por las que los obreros aprendían esperanto en la España de comienzos del siglo pasado. Su título: “Entre educación obrera y alternativa cultural”. Dado que es un poco largo, también hay una versión en pdf, por si resulta más cómodo de esta forma.

Pronto vendrán también la versión original en esperanto, y también una traducción al catalán. Pero sirva esto como aperitivo para el acto de mañana, por si estás en Madrid y te apetece venir.

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MEL en la Red

5 Abril 2011 22:31

Ya tiene un par de meses, pero se me había olvidado comentarlo: el Liceo de Esperanto de Madrid (MEL) tiene página web, alojada en el sitio de la Federación Española de Esperanto. Aquí está: http://esperanto.es/mel.

Se pueden leer allí los boletines de la asociación, con el título “Nia Voĉo” (Nuestra Voz), que desde el mes de febrero redacto yo mismo. Si quieres recibirlo en tu buzón, escribe a niavocho (en) gmail.com.

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¿Vuelve el antisemitismo?

13 Marzo 2011 13:07

NOTA: El siguiente texto es una versión de un artículo escrito originalmente en esperanto, y que apareció en el número de enero-febrero de la revista “Sennaciulo”, órgano de la Asociación Mundial Anacional (SAT), en un dosier sobre “Tolerancia hasta qué grado”. El original puede leerse aquí.

Siempre me han indignado las declaraciones de algunas autoridades (y ciudadanos) israelíes, que justifican las acciones racistas de su gobierno acusando de antisemitas a los que simplemente son antisionistas. Es claro que no se debe confundir antisionismo y antijudaísmo, y de hecho yo reivindico el derecho a declararse contra la existencia de un Estado Judío, y a la vez defender los derechos de los individuos judíos dondequiera que se encuentren. Pero últimamente observo un fenómeno preocupante, que la situación económica puede exacerbar: el aumento del antisemitismo.

Un observador ingenuo podría pensar que una crisis del capitalismo, causada por fenómenos de codicia y concentración que ya Marx describía en el Manifiesto Comunista hace más de 150 años, iba a producir una rebelión mundial contra un sistema podrido. Sin embargo, es muy posible, si la izquierda no se moviliza adecuadamente y deja de hacerle el juego a los poderosos, que el resultado sea similar al que ya se vio en los años 30 en circunstancias similares: la sustitución de la perspectiva de clase por la visión étnica, el refugio en las identidades grupales y la culpabilización de las minorías nacionales.

Lo estamos viendo ya en las manifestaciones contra inmigrantes, en el aumento de la xenofobia, en la focalización en materias nacionales en las elecciones, o en la perspectiva puramente nacional en las salidas a las especulaciones financieras. A los que nos interesa la historia, los paralelismos con los años 30 no pueden dejar de espantarnos (resulta tan evidente que cuando ya había escrito este texto, me lo comentaba mi  hija, que está estudiando este periodo ahora en la enseñanza media)

Antisemitismo sin judíos

Incluso estoy empezando a ver el incremento de un fenómeno típico de la anterior gran crisis que creí que esta vez no se iba a producir, el antisemitismo. Al fin y al cabo, antes era fácil ver una minoría en las cercanías. Ahora, tras la creación del Estado de Israel y la masiva emigración de judíos a esas tierras, la gran mayoría de ciudadanos de Europa y América apenas tienen ocasión de relacionarse personalmente con un individuo identificable como hebreo.

No obstante, el judío como abstracción parece que sigue estando disponible. No quiero centrarme en escándalos recientes, quizás algo sobrevalorados. Pero lo he vivido en algunos comentarios de personas cercanas, inteligentes, para los que las múltiples teorías de la conspiración judía siguen siendo razonables. Incluso entre ciertos medios de la izquierda, la solidaridad con la causa palestina se ha aliado con las teorías conspiranoicas para hacer aceptable un salto adicional: la culpabilización de los hebreos como tales, no sólo de un Estado especial.

Quien se va a beneficiar de ello, sin embargo, es la extrema derecha. Lo voy a ilustrar con un ejemplo real de Estados Unidos, donde la rabia contra la situación económica ha sido capitalizada por un movimiento populista, el “Tea Party”, que prefiere echar la culpa a las minorías y los extranjeros. Hace unos días, uno de los gurús del movimiento, el presentador Glenn Beck, desarrolló una serie de ataques contra una sola persona, a quien acusó de estar detrás de todos los problemas del país, como “maestro de marionetas”: George Soros. Soros es bien conocido, y a él he dedicado algunos textos en esta web. Hay que reconocer que es un blanco fácil para este tipo de populismos: rico, especulador, extranjero, universalista, liberal… y judío.

Así que el ataque contra él puede recurrir a todo tipo de culpabilizaciones, sin necesidad siquiera de que esta última circunstancia aparezca de forma explícita, aunque de alguna manera se sobreentienda. Beck incluso pudo recurrir al hecho de que el padre de Soros hablaba esperanto (aunque él en su ignorancia designó a este idioma como “esperanza”) para transmitir la idea de un complot universalista (es decir, extranjero) contra los buenos patriotas norteamericanos.

George SorosNo soy yo quien va a defender a Soros (como diría Jon Stewart “please don’t make it so awful that I feel the need to defend a vaguely creepy hedge fund billionaire like George Soros”), pero su uso como chivo expiatorio es claramente una táctica para divertir la culpabilidad de un sistema podrido, y de personas mucho más poderosas, menos visibles. Es decir, lo que ya se hizo en los años 30 con los judíos.

En Beck y en otros miembros de la extrema derecha estadounidense se da una curiosa circunstancia, que creo que también se está empezando a dar en otros países: el antisemitismo y el pro-sionismo. Es decir, se puede apoyar al Estado de Israel, como punta de lanza de los valores “occidentales” en Próximo Oriente, y como ayuda en la lucha contra los árabes, además de como lugar para desembarazarse de los judíos propios, mientras a la vez se combate a los judíos como abstracción. Si además ello sirve para favorecer algunas ideas milenaristas, que ven la concentración de judíos en Tierra Santa como un paso para la conversión general y el Juicio Final, como no es extraño en ciertos medios evangélicos de Estados Unidos, mucho mejor. En ese sentido, Soros es de nuevo el blanco perfecto, como judío y antisionista.

Sionismo y judaísmo

Creo, como decía al comienzo, que es posible ser antisionista, sin que ello signifique ninguna animosidad a los judíos. Es más, opino que Israel es la mayor desgracia que le ha ocurrido a la cultura judía. Si ésta se caracterizaba por su variedad, por su combinación entre una aspiración universal y su interacción con las culturas locales entre las que vivía, la homogeneización a la que siempre tienden los estados ha acabado con estos rasgos únicos. Buena muestra es que prácticamente han muerto todos los lenguajes judíos (yidis, sefardí y tantos otros), a favor de uno recreado, el neohebreo. Not the enemy, de Rachel ShabiComo ha contado la periodista Rachel Shabi en un reciente libro, “Not the enemy”, la presión de la élite de origen europeo en Israel está causando que poco a poco desaparezca todo lo relacionado con la cultura de los judíos procedentes de países de mayoría islámica, los que en ocasiones se llaman sefardíes en un sentido amplio, aunque la mayoría no procedan de la Península Ibérica ni hablen judeoespañol, y por tanto es más exacto el nombre de mizrahis o mizrají. Es este un tema del que apenas se sabe nada en España, a pesar de la histórica relación con los sefardíes (etimológicamente, los ibéricos), ni siquiera entre los más apasionados seguidores del conflicto en Palestina.

Ya hace algún tiempo, hablando sobre el Holocausto y las memorias personales sobre este tema, hice notar la relativa escasez de libros en castellano sobre el mundo judío, en comparación con otras lenguas. No es de extrañar por tanto la frecuente ignorancia sobre aspectos básicos. En conversaciones sobre el Holocausto, me he encontrado a menudo que los españoles ignoramos la amplitud de la población judía en Europa y la variedad de su situación social. La existencia de una amplia área geográfica (en las actuales Polonia, Lituania, Bielorrusia o Ucrania) donde los judíos eran una minoría étnica más, mayoritaria en ciertas ciudades y regiones, con una identidad importante y un idioma común, es algo que los esperantistas sabemos casi como un dato evidente, porque constituye una parte básica del contexto histórico donde nació el esperanto y su iniciador, el doctor Zamenhof, pero es algo totalmente ignorado en los ámbitos intelectuales generales en España.

Esta confusión entre religión y nacionalidad judía, de todas formas, es algo suficientemente complicado, que daría para todo un artículo en sí mismo. En parte es una evolución histórica lógica, explicable dentro de las teorías del nacionalismo más clásicas, causada o aprovechada por los propios sionistas, que no han dudado en emplear una identidad previa para favorecer algo que no tenía por qué ser obvio: la creación de un estado uninacional en un territorio ajeno a la tradición más cercana de los judíos reales. Hay un libro enormemente interesante, y muy controvertido, “Cómo fue inventado el pueblo judío”, de Shlomo Sand, desgraciadamente de nuevo inaccesible en castellano, que explica muy bien el proceso, y que recomiendo a cualquiera que esté interesado en el tema (aquí puede leerse un resumen).

Las teorías clásicas del nacionalismo tenían un importante escollo: la existencia de los judíos en Europa. Cuando uno lee textos clásicos, por ejemplo de los autores marxistas de principios del siglo XX, como Stalin, Rosa Luxemburgo o Kautsky, da la impresión de que éste era el aspecto que más dificultaba los debates. Es más, la discusión sobre qué era una etnia giraban a veces en torno a esta noción, hasta el punto de que siempre he sospechado que la insistencia de Stalin (que era el ideólogo de los bolcheviques sobre la cuestión nacional incluso antes de alcanzar el poder) en la necesidad de que existiera un territorio como elemento conformador de la nacionalidad se debía más a su conocido antisemitismo que a una profunda elaboración teórica, mientras que las posiciones de Rosa Luxemburgo no podían obviar su propia condición de judía.

El propio Zamenhof fue también muy consciente del problema judío, y en su primera juventud fue incluso un defensor de la nacionalidad judía y un pionero del sionismo, incluso antes de Herzl. Pronto vio que no era ésa la solución, que un hogar judío en Palestina causaría inevitablemente enfrentamientos con la población local, y prefirió una vía muy distinta: el universalismo y la batalla contra las animosidades étnicas, hasta el punto de crear un idioma neutral y de buscar algún tipo de religión humanista. Sus escritos son aún hoy un prodigio de clarividencia.

El sionismo ha sido el último triunfo resonante del nacionalismo estatalista. El que ha conseguido ligar una nacionalidad a un territorio, incluso cuando esa nacionalidad no disponía de ninguno, y el territorio ya estaba ocupado por otros. Algunos pensamos todavía que no tiene por qué ser así. Que es posible evitar el carácter nacional de los estados. Que el sionismo no tiene sentido, y a la vez alimenta el antisemitismo. Un peligro sobre el que, más que nunca, hay que estar siempre vigilante, y que no necesita apenas nada para volver a florecer.

Lingvo / Lengua / Language: en castellano | Komentoj / Comentarios / Comments (1) | Autor / Aŭtoro: Tonyo
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